Plantas cultivadas con tierra lunar

Plantas cultivadas con tierra Lunar

En los primeros días de la era espacial, los astronautas de la misión Apolo tomaron parte de un plan visionario que consistía en traer muestras del material de la superficie lunar, conocido como regolito, con la finalidad de que fuera estudiado en la tierra con el equipo más avanzado que hubiera, así como también, que fuera conservado para estudios en el futuro que incluso eran inimaginables para la época.

Cincuenta años más tarde, en los inicios de la era Artemis que plantea el regreso de astronautas a la superficie lunar, tres de esas muestras han sido utilizadas para cultivar plantas de forma satisfactoria. Por primera vez en toda la historia, los investigadores han podido cultivar la especie Arbidopsis thaliana en el regolito lunar carente de nutrientes.

La NASA plantea este tipo de investigaciones como críticas, debido a los objetivos que se ha planteado en cuanto a exploración de largo termino en el espacio, en donde se deberán utilizar los recursos que se encuentren tanto en la Luna como en Marte para utilizarlos como fuente de alimentación para los astronautas que vivan y operen en el espacio profundo.

La especie Arabidopsis thaliana, que es nativa de Euro Asia y África, es una de las más estudiadas en el mundo, debido a su pequeño tamaño y facilidad para ser cultivada. Por lo que su genética es ampliamente conocida, así como su comportamiento bajo diferentes circunstancias.

Para cultivarla, el equipo utilizó muestras recolectadas por las misiones Apolo 11, 12 y 17, utilizando únicamente un gramo de regolito por cada planta. Se agregó agua y semillas a las muestras y se le agregó una solución nutriente de forma diaria. Después de dos días comenzaron a germinar.

Plantas cultivadas con tierra lunar

Sin embargo, después del sexto día, era evidente que las plantas no eran lo suficientemente robustas, al menos no tanto como otro grupo de plantas de control cultivadas en ceniza volcánica.

Después de 20 días, antes de que florecieran, se cosecharon las plantas para estudiar su genética. Se encontró que las plantas estaban bajo estrés, y que se habían comportado de forma similar a plantas cultivadas en ambientes difíciles en nuestro planeta, en donde la tierra presenta cantidades altas de sal o de metales pesados.

Otro comportamiento detectado fue que cada planta se desarrolló de forma diferente dependiendo de la muestra de regolito utilizada. Las plantas con muestras del Apolo 11, por ejemplo, no fueron tan robustas como las de las otras dos muestras. Sin embargo, todas crecieron.

En general, los resultados abren la puerta a la posibilidad de en algún momento tener cultivos en la Luna, a la vez que plantean nuevos retos como la posibilidad de ajustar la genética de las plantas para poder reducir el nivel de estrés que les produce el regolito lunar.

Según los investigadores «Las plantas son las que nos habilitan a ser exploradores» , y resultados como el de esta investigación sin duda son un firme paso hacia la conquista del espacio.

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